viernes 27 de mayo de 2011

Radioactive



"Me acerqué. No le temía. En ese momento, no le temía a nada ni a nadie. Me acerqué con cautela, eso sí. Él mismo me abrió las puertas de su vida, me dejó entrar en esa gran sala llena de secretos, recuerdos, fantasías, esperanzas, temores. Ya desde afuera podía sentir la energía que emanaba él desde donde estaba. Y siempre a punto de estallar. Apenas puse un pie en esa casa -ahora con las puertas abiertas- comencé a temblar. Podía sentir toda esa fuerza cada vez más cerca. Subí las escaleras, entré en su habitación... allí estaba, y a punto de explotar. Esa habitación tan… tan él mismo, tan reflejo de todo lo que había visto en la sala. Lo tomé entre mis manos y sentí una bocanada de fuerza subirme por los brazos, recorrerme el cuerpo y al fin, detenerse en mi pecho. Tenía su corazón entre mis manos. Al fin.

De repente, algo salió mal. No recuerdo si resbaló de mis humanas manos o fui yo quien tropecé y caí. Todo sucedió con rapidez. Cuando recuperé la conciencia del tiempo, ya estaba caminando en dirección opuesta a esa gran casa. Ya no sentía la energía que un tiempo antes, vibraba y me llamaba a gritos mudos".-