sábado 24 de septiembre de 2011

The sky is fallin'

Abrió los ojos y ya no pudo volver a dormirse. Así que se levantó y en silencio, se dirigió a la cocina a prepararse un café amargo, como a ella le gustaba. Echó una rápida ojeada a la cama y...

Le gustaba sentir la brisa matinal en su rostro; por lo que, aún descalza y con la taza en mano, salió al balcón. Todavía era temprano, incluso para Buenos Aires, que le ofrecía una brisa muy diferente a la que usualmente sentía. Tiritando, encendió un cigarrillo, pero ignoraba que desde ese preciso momento y cada vez que encendiera uno, aquel sabor mentolado que fumaba le haría viajar a esa precisa mañana, a aquel departamento. Cada pitada que diera sería un túnel del tiempo en el que no podría evitar entrar.-




Puso a reproducir su playlist recién armada -algo de Radiohead, algo de The Beatles- y se abrigó para salir al patio, a fumar, como hacía cada noche casi religiosamente. Había leído por ahí algo de que si la gente se sentara más seguido a mirar las estrellas, seguramente serían personas muy diferentes. Le gustaba creerlo, sabiendo que ella ya lo hacía desde mucho antes de leer aquello.
Y de nuevo, sabor mentolado, túnel del tiempo.

"Esto es horrendamente extraño. Nunca pensé que me pasaría. Si, definitivamente, estoy matando a mi niña interior, a esa mayoría lúdica que solía gobernarme. Pero momento... ¿realmente estoy matándola... o sólo ignorándola cuando me habla? ¿En dónde quedaron todos mis objetivos de años y años? La música, el arte, viajar... ¿O esto será madurar? ¿Realmente era inmadura antes? Más preguntas que respuestas. La única certeza es que estoy dejándoles pase libre a los recuerdos y miedos para que cieguen y callen a los ojos y boca infantiles que siempre estuvieron en mí. Sé que 'ese muro no estará allí para siempre', pero la paciencia se desgasta y la razón comienza a ganarle terreno al corazón. Y si digo razón, digo orgullo, orgullo que he aprendido a fortalecer a lo largo de los años, por lo que no cede, aunque los 'te extraño' quemen más que este cigarrillo que se consume en mi mano. Ya no quiero esto. Sólo quiero terminar e irme lejos, a ser yo misma de una vez por todas".

Apagó el cigarrillo con un poco de agua. Pastilla de mentol contra el aliento a tabaco y adentro. Las estrellas ya le habían hecho reflexionar lo suficiente como para desvelarse una noche más.-